¿Razonar o Resonar?

Acceder a un nuevo estado de conciencia, no se logra desde la razón, sino amplificando tu campo de resonancia así alcanzar una experiencia unificada, más allá de la dualidad de la mente como filtro de la percepción...


La ciencia y las tradiciones místicas


Durante mucho tiempo se pensó que la ¨música de las esferas¨ o aquel ¨sonido de las esferas¨ era solo una metáfora de ¨resonancia con el universo¨, pero desde 1.998 la NASA comprobó que en el espacio existe un tipo de frecuencia que emite el Sol en una frecuencia que se ha denominado como ¨ultrasonido solar¨ que brinda cierta información clave para el humano que logre un estado de conciencia expandido, algo que ha comprobado el biólogo italiano Daniel Lumera.

Esto significa que este estado ¨resonante¨ reconocido en los cuerpos celestes, afectan nuestra naturaleza energética y vibracional… algo que desde siempre se supo de forma empírica ahora se está conociendo más en profundidad como funciona esta dinámica. Los sabios del pasado sabían que era posible ¨sintonizar¨ este nivel de resonancia del universo, algo que permitía al Ser evolucionar en una misma dirección expansiva del cosmos, expandiendo así su conciencia con los niveles más altos de resonancia. Esto implica todo un desafío para el humano moderno que deberá atravesar la red ilusoria de separación que fue impuesta a ¨fuego¨ desde hace siglos.

Ahora es posible verlo como un reencuentro de la ciencia y la mística de lo que fue por mucho tiempo posturas irreconciliables. Es sorprendente como la sabiduría ancestral de las distintas tradiciones místicas están en ¨resonancia¨ con los modernos descubrimientos científicos del Campo Unificado y la Física Hiperdimensional enfatizando que solo es posible conectar con nuestra naturaleza espiritual desde nuestro Centro, es decir desde nuestro corazón.


Un nuevo nivel de coherencia


Los descubrimientos realizados por el Instituto HeartMath han demostrado que el corazón genera el campo magnético más grande producido en el cuerpo, es cinco mil veces superior al del cerebro, permitiendo emitir y procesar una gran cantidad de información subjetiva atravesando las barreras del tiempo y espacio, afectando incluso la información de nuestro ADN!

Pero antes de conectar con estos niveles resonancia de alta frecuencia, se requiere lograr un estado de ¨afinación¨ previa en la naturaleza biológica del humano, lo que requiere sintonizar con la actual vibración de la tierra, así ¨afinar¨ la vibración del cuerpo físico en referencia a lo que se conoce como Resonancia Shumann que en estos años recientes ha sufrido cambios muy intensos, pasó de 7.83 hz hasta alcanzar casi 25 Hz en muy pocos años. El error de las corrientes new age, es evitar este paso e intentar conectarse con los niveles de alta frecuencia sin ¨afinar¨ el cuerpo físico.

Por eso hoy se habla mucho sobre la importancia de la ¨coherencia cardíaca¨ y el Campo Toroidal en el humano como una resultante de un equilibro de las fuerzas eléctricas y magnéticas en el individuo, donde la mente y corazón están unificados en el Ser, logrando una coherencia armónica estable, es decir… pensar, decir y hacer en la misma dirección, alcanzando así este estado de ¨alineación¨ de nuestros cuerpos sutiles como auténticos ¨seres multidimensionales¨, determinando de esta manera una resonancia que se amplifica desde nuestro Centro, aspecto que profundizo en mi libro Resonando.

Lo determinante de todo esto, es que la ciencia en este momento puede medirlo!! tanto lo que sucede en el cosmos como lo que sucede en la tierra, dando una nueva dimensión al concepto de ¨Macrocosmos¨ y ¨Microcosmos¨ que convergen en un punto de común-unión donde el Humano accede en un ¨Estado Puente¨. Puedes ver aquí mi exposición en el evento Alta Conciencia Cósmica en el cual abordé este tema.


Descubriendo las respuestas maestras


Todos sabemos que la búsqueda de respuestas es algo que nos moviliza desde muy temprana edad, muchas veces ciertas preguntas que nos hacemos de forma ingenua, suelen funcionar como ¨disparadores¨ que movilizan una cadena de dominó que caen sin control y se ordenan de una forma poco usual, mostrándonos una escena muy distinta a la imaginada o esperada. Por eso es importante ¨ordenar¨ correctamente la pregunta, tanto en el sentido, como en el enfoque.

Una vez ordenado el caos de ideas y emociones, comenzarán a aparecer aquellas respuestas que vienen desde adentro y no de afuera, siendo necesario antes acallar el ruido mental y los filtros de la percepción que anulan la información subjetiva que en ciertos momentos se reconoce internamente… no estoy hablando de canalizaciones, sino de reconocernos en nuestra esencia, como seres empoderados que no necesitamos intermediaros en nuestro recorrido hacia una Evolución Consciente.

Es importante advertir que estas respuestas ¨palpitadas¨ en momentos claves en meditaciones te comenzarán a resonar más naturalmente, no llegarán de forma racional… sino de forma intuitiva, las cuales requieren aprender a corazonar y confiar, ya que el modelo cartesiano basado en la razón pura ya ha llegado a sus límites. El cerebro como reservorio de datos y procesos lógicos-deductivos, aspectos útiles en el mundo de las formas donde la dualidad manda no tienen injerencia en la respuestas existenciales que debemos encontrar en un estado de Unidad.


Más allá de las creencias


Por este motivo muchos investigadores de las diferentes áreas, están siguiendo el camino aparentemente inverso en el proceso de investigación formal establecido por ¨el pensamiento científico¨, es decir primero conectan con la pregunta inicial y sienten como se gesta una nueva idea sin interferencias (evitando someterla a juicios críticos de entrada) así después darle forma de ecuación, hipótesis de trabajo o modelo matemático, porque han ¨resonado¨ con ESO y reconocen que es ¨por ahí¨ el camino a seguir en su investigación que posteriormente será sometida bajo la lupa de la razón, pero en una segunda instancia.

Ya no se trata de una nueva creencia o filosofía, sino el reconocer una nueva forma de ¨conectar¨ con nuestra sabiduría interior, algo que se ha comprobado científicamente donde disciplinas como la inteligencia emocional que desde hace años lo viene demostrando, al igual que la medicina vibracional ha logrado medir el campo de resonancia del corazón, comprobando que es cinco mil veces superior al que genera el cerebro, esto significa que podemos ¨pensar¨ con el corazón y procesar información subjetiva, dando lugar a un impulso creativo inspirado, instancia que los gnósticos del pasado denominaron; Luminous Epinoia que se puede traducir como: ¨Imaginación luminosa¨ estado que les permitía acceder a lo que se denominó siempre como ¨revelaciones¨, algo que accedían solo quienes estaban inspirados, es decir ¨en espíritu¨ atravesando los laberintos del pensamiento, un aspecto que profundizo en mi tercer libro sobre ¨Creatividad¨.

Existen una infinidad de ejemplos de investigadores y científicos que suelen narrar estas experiencias como anécdotas disparatadas o sin sentido, pero saben en su interior, que han logrado establecer un nuevo enfoque en su recorrido, accediendo a descubrimientos claves que de otra forma no se hubiera dado.

Sin ir más lejos… cuantas veces has experimentado esto mismo en tu vida, me refiero a comprender la alternativa correcta en tu interior. Algo que pudiste advertir estuvo al alcance de tu mano, pero no siempre es fácil de reconocer sin antes hacer la pregunta correcta, aquella que te permitirá dirigirte a tu propio centro donde resonará la respuesta que ahora decides encontrar.


Reencontrándote en tu propio Centro


Este proceso de ¨Resonar¨ que propongo a diferencia de razonar, dos aspectos que son necesario compensar, aquí no se trata de ¨descartar la razón¨! sino establecer un nuevo equilibrio de fuerzas: lógico-creativas así lograr alinear el cerebro con el corazón, es decir establecer una coherencia entre lo que se piensa con lo que se siente logrando la Unión de fuerzas internas en tu Centro, permitiéndole sentir y reconocer las alternativas como respuestas genuinas, encontrando una puerta de entrada a una nueva oportunidad que antes no podía advertir.

A diferencia de establecer el centro en la cabeza, basándose en procesos de la razón que analiza posibilidades mediante variables muchas veces manipuladas o distorsionadas externamente, perdiéndonos en laberintos de opciones buscando solo una salida al problema, cuando en realidad se requiere encontrar una ¨entrada¨ a un nuevo estado de conciencia que permita vislumbrar una nueva realidad a alcanzar. Esto que parece solo un juego de palabras, determina todo un paradigma que define los alcances de nuestro recorrido en espiral.

Quizás te preguntarás, ¿cuál es la entrada hacia mi propio centro? Verás que está al alcance de tu mano, la podrás alcanzar a través de la meditación, si atendemos el sentido de este término, veremos que proviene del medi-estare, es decir ¨estar en el medio¨, esto significa que todas las tradiciones místicas de oriente y occidente conocieron esta puerta hacia nuestro autoconocimiento.



By Christian Franchini
Plublicado el 04 de Abril del 2020



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